Desde el mes de enero tenemos un Plan

En enero de 2019, la Junta Directiva de Proclade Bética aprobó el ‘Plan de Voluntariado’ de la entidad que tendrá vigencia hasta 2023.

Este documento sirve de referencia para crecer en una de las líneas estratégicas más importantes para nosotros: la promoción, el acompañamiento y la participación del voluntariado. Está disponible en la web, pero en estos días queremos ir presentado sus aportaciones principales.

El Plan define a la persona voluntaria como “aquella que, de modo continuo, desinteresado y responsable, dedica parte de su tiempo a actividades, no en favor de sí mismo ni de la entidad que las organiza, sino de otras personas en situación de vulnerabilidad, según un proyecto que no se agota en la intervención misma, sino que tiende a erradicar o modificar esa situación y las causas que la provocan”.

Estos aspectos, pues, son los que queremos que caractericen al voluntariado en Proclade Bética: continuidad, generosidad y gratuidad, responsabilidad y compromiso transformador.

Además de regirnos por el marco legal que compete a toda actividad voluntaria, las personas involucradas incorporan los valores de la organización sabiendo que nos inspira el Evangelio: justicia, dignidad e igualdad de todas de las personas, solidaridad, participación, cultura de paz y corresponsabilidad con el cuidado de la tierra y trabajo con otros y otras.

Voluntariado en las delegaciones locales

Presentamos en estos días los modelos de participación voluntaria en Proclade Bética. Comenzamos hoy por el voluntariado en las delegaciones locales, la base de la organización.

Las personas que trabajan como voluntarias en las delegaciones participan en diferentes áreas y actividades según su disponibilidad de tiempo y sus capacidades. Con independencia de esto, el Plan prevé que todas ellas se incorporen a un itinerario de formación y acompañamiento de forma que su actividad voluntaria les sirva para crecer en conocimiento, habilidades y sentido crítico de las realidades sociales que determinan la exclusión, la pobreza o el deterioro ambiental.

En el equipo ejecutivo de las delegaciones las personas realizan un servicio interno hacia el corazón de la organización, con el delegado o la delegada con la coordinación, y desempeñando otras personas tareas de administración de recursos, comunicación, atención al voluntariado, etc.

Hacia afuera, las actividades se multiplican de acuerdo con la propia vitalidad y capacidad en la planificación de las mismas, siempre en relación con las líneas estratégicas marcadas por la organización: participación en las redes locales para el desarrollo (coordinadoras locales, plataformas de incidencia…); diseño, organización y desarrollo de actividades de Educación para el Desarrollo (EpD) y sensibilización, movilización, denuncia e incidencia, actividades para apoyar y financiar proyectos de cooperación para el desarrollo…

El Plan de voluntariado pone especial atención a la necesidad de implicarse e incidir en los entornos locales y, en la medida de las posibilidades y recursos de cada delegación, promover, articular y acompañar un voluntariado social que pueda dar respuesta a la demanda de personas y contextos cercanos a la familia claretiana.

También se incide en la necesidad de generar espacios y actividades protagonizadas y orientadas a la participación de las personas más jóvenes, como prioridad para la organización.

Plan del Voluntariado 2019-2023

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