Día Mundial de la Salud: proyecto en Tukola en R. D. Congo de Proclade Bética

El Día Mundial de la Salud se celebra cada 7 de abril para conmemorar el nacimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1948. Cada año se elige un lema diferente, invitando a toda la sociedad y a las instituciones a promover la salud como un derecho humano.

En Proclade Bética se apoyan proyectos vinculados a la salud, y desde hace un tiempo buscamos financiación para la ‘Mejora y Reconstrucción del Centro Sanitario y Nutricional Tukola, en la R.D. Congo.

En concreto, el proyecto se desarrolla en Pay Kongila, territorio Masimanimba, provincia de Kwilu en la República Democrática del Congo a través de las Misioneras Claretianas que se encuentran allí.

Para meterse en contexto

En la R.D. Congo, el derecho a la salud no está garantizado. El Centro Tukola favorece que las personas con menos recursos del área rural de Pay Kongila puedan acceder a un derecho tan fundamental y evitar que su vida peligre por enfermedades que son curables. Apoyar este proyecto supone apostar por la vida, especialmente de mujeres y niños, cuidando su salud general desde el nacimiento y evitando la malnutrición. El proyecto, si bien está concebido para mejorar las condiciones sanitarias de la población en general, tendrá una especial incidencia en beneficio de la mujer y de las niñas. Éstas suponen 2/3 de las personas que son atendidas en el centro nutricional de Tukola.

La mejora del acceso a la atención sanitaria, con unos medios adecuados y específicos para cada sexo, reducirá de una manera significativa las inequidades de género en salud y supondrá un aumento de los servicios sanitarios dirigidos específicamente a las mujeres. La mejora de las instalaciones del centro dispensario y nutricional Tukola, como la construcción de salas dormitorios, supone una importante mejora en el servicio sanitario y permitirá una atención más adecuada para cada paciente.

Beneficios del Centro

El centro Tukola acoge actualmente una media de 50 personas enfermas por mes de las cuales 25 son niños y niñas, 15 mujeres y 10 hombres. Esto supone una población beneficiaria de 600 personas al año además de 20 personas que trabajan en el centro sanitario.

El total de la población beneficiaria sería de 620 personas. Las beneficiarias indirectas son las familias que acompañan a las personas enfermas y la población de la zona, alrededor de 5 personas por familia, que suman unos 3.000 beneficiarios más.

Hay personas que son internadas en el centro, personas enfermas que vienen de lejos, que por su estado de debilidad o por ser casos graves no pueden caminar y necesitan permanecer en el centro más tiempo para poder recuperarse. El sistema de alojamiento/internamiento acoge estos pacientes más vulnerables (personas con infecciones graves, malnutridas, huérfanas y ancianas) y a quienes que vienen de lejos y sin medios, cuya alimentación y medicación está totalmente a cargo del Centro Tukola.

El proyecto pretende garantizar un acceso universal a la salud de la población, adaptado a la zona que pretende cubrir, sirviendo esto como estímulo para la implicación local. Por tanto, el acceso está abierto a todas personas sin discriminación de sexo, raza, etnia o religión.

En cualquier caso, están previstos mecanismos de discriminación positiva, para sectores de población más vulnerables (mujeres embarazadas, niños de la zona y personas ancianas, fundamentalmente) y en función de las capacidades económicas, garantizando la atención de personas enfermas que carecen de recursos.

Renovación

El proyecto pretende renovar las deterioradas instalaciones destinadas a la acogida de personas enfermas con el objetivo de mejorar sus condiciones de ingreso y estancia:

– Construcción y equipamiento de 3 salas dormitorios: una para hombres, otra para mujeres y otra para niños/as, que permitan el respeto y la dignidad apropiada para las personas enfermas.
– Construcción de una cisterna de agua con gran capacidad, para tener acceso a agua durante la estación seca tanto para las personas enfermas como para el funcionamiento del centro.
– Construcción de un bloque sanitario de aseos y duchas.
– Construcción de una instalación que sirva de comedor para resguardarse de la lluvia.
– Rehabilitación del almacén y cocina y la compra de equipos.
– Instalación de placas solares para solventar los problemas de iluminación.
– Compra de una ambulancia adaptada 4×4, que permita el traslado de personas enfermas para la realización de pruebas fuera del centro o el traslado desde sus casas. La ambulancia además facilitará el desarrollo de campañas de vacunación en los poblados más alejados.

Para poder llevar a cabo este proyecto, se ha proyectado un presupuesto de 200.351 euros.

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