“Hacia un nosotros cada vez más grande”

24 de septiembre de 2021. La Iglesia celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR), desde 1914, el último domingo de septiembre, por lo que este año es el 26 de septiembre. Es siempre una ocasión para expresar nuestra preocupación por las personas vulnerables en movimiento, para rezar por ellas mientras se enfrentan muchos desafíos, y para sensibilizar sobre las oportunidades que ofrecen las migraciones.

El tema elegido este año por el Papa Francisco es ‘Hacia un nosotros cada vez más grande’:

En la Carta encíclica Fratelli Tutti, el Santo Padre ya expresó su preocupación y deseo: «Pasada la crisis sanitaria, la peor reacción sería la de caer aún más en una fiebre consumista y en nuevas formas de autopreservación egoísta. Ojalá que al final ya no estén “los otros”, sino sólo un “nosotros”» (n. 35). Por ello, ha elegido este tema para la 107ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado a este tema.

En el horizonte del “nosotros” está presente el mismo proyecto creador de Dios: «Dios creó al ser humano a su imagen, lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer. Dios los bendijo diciendo: “Sean fecundos y multiplíquense”» (Gn 1,27-28). Como recuerda Francisco, «Dios nos creó varón y mujer, seres diferentes y complementarios para formar juntos un nosotros destinado a ser cada vez más grande, con el multiplicarse de las generaciones. Dios nos creó a su imagen, a imagen de su ser uno y trino, comunión en la diversidad».

En realidad, todas las personas están en la misma barca y llamadas a comprometerse para que no haya más muros que les separen, que no haya más un “los otros”, sino sólo un “nosotros” grande como toda la humanidad. «Por eso, aprovecho la ocasión de esta Jornada para hacer un doble llamamiento a caminar juntos hacia un nosotros cada vez más grande, dirigiéndome ante todo a los fieles católicos y luego a todos los hombres y mujeres del mundo».

Un mundo cada vez más inclusivo

«A todos los hombres y mujeres del mundo dirijo mi llamamiento a caminar juntos hacia un nosotros cada vez más grande, a recomponer la familia humana, para construir juntos nuestro futuro de justicia y de paz, asegurando que nadie quede excluido. El futuro de nuestras sociedades es un futuro “lleno de color”, enriquecido por la diversidad y las relaciones interculturales. Por eso debemos aprender hoy a vivir juntos, en armonía y paz», destaca el Papa Francisco en su mensaje.

Para finalizar, recuerda las palabras del profeta Joel, que «preanunció el futuro mesiánico como un tiempo de sueños y de visiones inspiradas por el Espíritu: “derramaré mi espíritu sobre todo ser humano; sus hijos e hijas profetizarán; sus ancianos tendrán sueños, y sus jóvenes, visiones” (3,1). Estamos llamados a soñar juntos. No debemos tener miedo de soñar y de hacerlo juntos como una sola humanidad, como compañeros del mismo viaje, como hijos e hijas de esta misma tierra que es nuestra casa común, todos hermanos y hermanas (cf. Fratelli tutti, 8)».

Oración

Padre santo y amado,

tu Hijo Jesús nos enseñó

que hay una gran alegría en el cielo

cuando alguien que estaba perdido

es encontrado,

cuando alguien que había sido excluido, rechazado o descartado

es acogido de nuevo en nuestro nosotros,

que se vuelve así cada vez más grande.

 

Te rogamos que concedas a todos los discípulos de Jesús

y a todas las personas de buena voluntad

la gracia de cumplir tu voluntad en el mundo.

Bendice cada gesto de acogida y de asistencia

que sitúa nuevamente a quien está en el exilio

en el nosotros de la comunidad y de la Iglesia,

para que nuestra tierra pueda ser,

tal y como Tú la creaste,

la casa común de todos los hermanos y hermanas. Amén.

 

Si quieres leer el mensaje completo del Papa Francisco por la 107.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, pincha aquí.

(FOTO: Migrantes y Refugiados)

 

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