La educación para transformar vidas

11 de octubre de 2021. Hoy 11 de octubre, Día Internacional de la Niña, queremos reivindicar que a pesar de los avances por defender el derecho de las niñas siguen existiendo muchas desigualdades y abusos.

 

¿Cuáles son los retos?

Las desigualdades a las que se enfrentan las niñas pueden empezar en el momento de su nacimiento y perseguirles durante toda su vida.

En algunos países, las niñas se ven privadas de acceso a asistencia sanitaria o a una nutrición adecuada, lo que conlleva una mayor tasa de mortalidad.

A medida que las niñas entran en la adolescencia, las disparidades entre los géneros se incrementan. El matrimonio infantil afecta a las niñas mucho más que a los niños. A nivel mundial, casi 15 millones de niñas menores de 18 años contraen matrimonio cada año, esto es, unas 37.000 al día. Casarse jóvenes también afecta a la educación de las niñas, al abandono escolar y a la precariedad.

Quince millones de niñas adolescentes de 15 a 19 años han experimentado relaciones sexuales forzadas en todo el mundo.

En 2014, 143 países tenían garantizada en sus constituciones la igualdad entre hombres y mujeres, pero otros 52 países aún no habían contraído este importante compromiso. Por término medio, las mujeres siguen ganando en todo el mundo un 24% menos que los hombres en el mercado de trabajo. En 39 países, las hijas y los hijos no tienen los mismos derechos de herencia.

(Datos de la ONU)

 

 ¿Qué podemos hacer para solucionar estas cuestiones?

Desde Proclade Bética apostamos por la educación de las niñas como cauce para la transformación de sus vidas, y el buen desarrollo físico y emocional a través del programa Educación Cambia Vidas (ECV).

Desde algunos de los proyectos nos dicen:

Estudios universitarios en Zimbabwe:

“Uno de los aspectos que se ha ido cuidando en los procesos de selección es favorecer la participación de las mujeres. La discriminación de género está muy presente en los contextos rurales y, por ello, las chicas tienen más dificultades para encontrar el apoyo necesario para salir del hogar y poder acceder a estudios superiores. Por ello, en el proceso de selección se prioriza la solicitud de las chicas. Como muestra, el porcentaje de alumnas participantes en el proyecto ha crecido del 31% (2012) hasta el 51% (2020).”

 

Campaña ODS 4: Derecho a la educación de las niñas en Soubré. Costa de Marfil:

“Las mujeres no pueden ejercer plenamente su derecho a la educación y otras libertades en Costa de Marfil. Ir a la escuela para las niñas sigue siendo un tema muy delicado en esta sociedad por razones socioculturales y económicas. La niña es retirada de la escuela ya sea por un acuerdo para un matrimonio infantil, o por razones económicas y en este caso, entre hermanos se prioriza a un niño relegando a la niña al hogar y prohibiéndole asistir a la escuela.”

 

Educación para niñas en el colegio Franz Winkler  R. D. Congo:

“Las familias de Mikonga (Kinshasa) viven en situación de pobreza severa, en un barrio caracterizado por el desempleo, los salarios bajos, la escasez, las condiciones de vida precarias. Esta situación afecta negativamente a la decisión de priorizar la formación especialmente de las hijas. El abandono escolar y la dificultad de acceder a una educación de calidad deriva en el aumento de la delincuencia juvenil, enfermedades de transmisión sexual, embarazos precoces, y un alto número de niños y niñas de la calle”.

Bajo el lema “Nosotras tenemos derecho a la educación”, nos llega un video desde la R.D del Congo.

Una de las niñas del proyecto resalta lo que significa la educación:

La educación contribuye a crear y aumentar el respeto entre las personas y a reforzar la autonomía que necesitamos para nuestro desarrollo”.

 

Nos importa tu opinión, deja aquí tu comentario