Memoria 2020: fortalecernos en la debilidad

Seguramente la historia no va a olvidar el año 2020, ni en sus libros, ni en la huella que ha dejado en millones de personas en todo el mundo. Hemos percibido nuestra debilidad global, porque la humanidad se ha enfrentado al desafío de una pandemia de dimensiones planetarias y cifras de contagiados, enfermos y fallecidos dramáticas.  Aunque el miedo y las medidas sanitarias o sociales hayan sido semejantes en todo el mundo, aunque la incertidumbre y el dolor por las pérdidas sea generalizado… muchas personas, que ya estaban en situaciones precarias y de descarte, están al límite, porque ha empeorado aún más su vida cotidiana. Pensar en ellas ayuda a no perder la perspectiva, aunque podamos sentir que estamos en medio de la tormenta.

Además de recoger la actividad de Proclade Bética durante 2020, esta memoria quiere invitar a construir tres actitudes que se resumen en su portada. La primera es la capacidad de reacción frente a la adversidad, la necesidad de poner en juego todos los talentos para que derechos como la educación, la salud, el trabajo, la igualdad… no retrocedan en ningún rincón del mundo, intensificando nuestro sentimiento y compromiso de fraternidad. La segunda es el impulso, la fuerza, la creatividad, el movimiento… todo para impulsar un cambio que no nos devuelva a la “normalidad” de la indiferencia. Por último, el agradecimiento, a tantas personas y colectivos sociales que han demostrado, desde sus pequeños gestos y acciones, que el ser humano está llamado a cuidar, acompañar, acoger y colaborar en la construcción de un mundo mejor para todos y todas.

Pese a las dificultades que imponían las restricciones a la movilidad y el contacto social, el interés, la creatividad y los medios técnicos han posibilitado que se desarrollen programas de Educación para la Ciudadanía Global, sensibilización y formación de jóvenes y acciones de voluntariado.  La cooperación internacional se ha articulado en torno al programa Educación Cambia Vidas, a las acciones de las misiones claretianas dispersas por el mundo  (Zimbabwe, R.D. Congo, Cuba, Guatemala,  Honduras, Colombia y Argentina), y a la colaboración con socias locales, que han permitido apoyar proyectos en El Salvador, Ecuador y  Brasil.

Nada sería posible sin el talento, el impulso y el agradecimiento de quienes han conformado la familia de Proclade Bética de este difícil 2020 y transformado su talento, energía y recursos en impulso de cambio.

¡Muchas gracias!

#MemoriaPB20

 

¡Conoce la Memoria 2020 de Proclade Bética!

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