Por el Día Internacional de la Educación y Día Mundial de la Educación Ambiental

Los días 24 y 26 de enero están marcados en rojos en el calendario tanto en el mundo educativo como medioambiental, ya que se celebran el Día Internacional de la Educación (24 de enero) y Día Mundial de la Educación Ambiental (26 de enero) respectivamente.

La educación es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva que, además, desempeña un papel fundamental en la paz y el desarrollo. Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niños, jóvenes y adultos.

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Datos de las Naciones Unidas revelan que en la actualidad, 262 millones de menores y jóvenes siguen sin estar escolarizados, 617 millones de menores y adolescentes no pueden leer ni manejan los rudimentos del cálculo; menos del 40 por ciento de las niñas del África Subsahariana completan los estudios de secundaria y unos 4 millones de niños, niñas y jóvenes refugiados no pueden asistir a la escuela. El derecho a la educación de estas personas se ve afectado y eso es inaceptable.

Por su parte y estrechamente ligado, se encuentra el Día Mundial de la Educación Ambiental, efeméride que busca sensibilizar a las personas sobre la delgada línea que existe entre el desarrollo humano y la conservación del planeta.

Durante muchos años se vio al medio ambiente como una fuente inagotable de recursos, pero hoy en día se reconoce que existe un delicado equilibrio entre el entorno y las personas, por lo que si estas no toman conciencia de sus actos puede acarrear graves consecuencias para todos los habitantes del planeta. De este modo, la educación ambiental viene a crear conciencia en todas las personas sobre la importancia de cuidar el medio ambiente, de proteger la flora y la fauna de sus localidades y sumarse a las iniciativas mundiales, pero también busca hacer presión a los gobiernos para que creen políticas que resguarden los entornos naturales y den soluciones a las problemáticas medioambientales de su país.

Proyecto ‘Si el mundo fuese un iceberg’ y ECV

Proclade Bética no permanece impasible ni a los cambios que se están produciendo en el mundo en materia medioambiental ni a la necesidad de promover una educación en todas las partes del mundo.

Por ello, entre sus proyectos se encuentran ‘Si el mundo fuese un iceberg’ y ‘La Educación Cambia Vidas’:

  • Si el mundo fuese un iceberg. Es un proyecto de educación para el desarrollo que lleva a cabo Proclade Bética -con el apoyo de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo– y que va dirigido a centros educativos andaluces, grupos de voluntariado y ciudadanía en general.Con un videojuego como herramienta, se pretende impulsar la reflexión y la acción sobre la responsabilidad personal y social en el cambio hacia un modelo de desarrollo equitativo y respetuoso con el medio ambiente.
  • La Educación Cambia Vidas’ (ECV). Es la apuesta de Proclade Bética por el derecho a la educación de los niños y niñas en las zonas más empobrecidas. Se desarrolla en 5 países a través de 6 proyectos educativos plurianuales, con el objetivo de garantizar la finalización del ciclo escolar y una educación que tenga como motor el desarrollo integral de la persona. Los proyectos son: ECV en la India, ECV en Argentina, ECV en Zimbabwe (el Proyecto Karikoga y Proyecto de Estudios Universitarios), ECV en la República Democrática del Congo, y ECV en Marruecos.

Campaña Mundial por la Educación (CME)

Es una coalición internacional formada por ONG, sindicatos del entorno educativo, centros escolares y movimientos sociales que nos movilizamos para reclamar el cumplimiento íntegro de los compromisos internacionales firmados por los Estados para garantizar el acceso a una educación de calidad para todas las personas del mundo.

 

Para saber más del proyecto ‘Si el mundo fuese un iceberg’

Para saber más de ECV

Para saber más de la CME

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