“Tiende tu mano al pobre”

El domingo 15 de noviembre se celebra la IV Jornada Mundial de los Pobres, una conmemoración a la que el Papa Francisco invita desde el año 2017, culminación de Jubileo de la Misericordia.

2020 no está siendo un año fácil para el conjunto de la población mundial, que se encuentra en medio de una grave crisis sanitaria, con consecuencias en el ámbito económico, social e incluso espiritual, provocada por la pandemia del COVID19, y que, como ha quedado de manifiesto, afecta especialmente a las personas, colectivos y pueblos más vulnerables. La situación es proporcionalmente más grave cuanto mayor es la carencia de recursos, la precariedad y falta de resiliencia en los sistemas de salud pública, empleo y atención social, y más dificultades existen para el acceso de la población a los derechos humanos básicos.

Ante esto, el Papa Francisco, en su mensaje elaborado para este día, invita a que veamos esta jornada “como una ocasión para fortalecer nuestro compromiso, para ayudarnos también a nosotros a poner nuestra mirada en lo esencial y a superar las barreras de la indiferencia”.

El Papa pone el foco en nuestra propia forma de vida, como herramienta para luchar contra la desigualdad, desde una solidaridad encarnada y comprometida, cuidando el planeta como estrategia de lucha contra la pobreza. Se dirige no sólo a los creyentes sino a hombres y mujeres como fraternidad universal: “Esta Jornada tiene como objetivo, en primer lugar, estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro. Al mismo tiempo, la invitación está dirigida a todos, independientemente de su confesión religiosa, para que se dispongan a compartir con los pobres a través de cualquier acción de solidaridad, como signo concreto de fraternidad”.

 ‘Tiende tu mano al pobre’ (cf. Si 7,32) es el lema elegido este año por el Papa, que en su mensaje destaca cómo “la antigua sabiduría ha formulado estas palabras como un código sagrado a seguir en la vida”. Quizás, la situación provocada por el COVID19 haga que estas palabras hoy resuenen “con todo su significado para ayudarnos también a nosotros a poner nuestra mirada en lo esencial y a superar las barreras de la indiferencia”.

La pobreza tiene rostros diferentes, que requieren una respuesta particular y una atención a las sus causas estructurales.  En cada una de ellas podemos encontrar a Jesús, el Señor, que nos reveló estar presente en sus hermanos más débiles (cf. Mt 25,40).

Proclade Bética recoge la invitación del Papa Francisco y anima a la reflexión de cuantos se sienten parte de ella. En los proyectos de cooperación internacional para el desarrollo, acción social, educación y sensibilización, subyace un deseo de contribuir a superar las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad, promover las oportunidades para que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos y de una vida digna. Todo ello favoreciendo cambios personales y colectivos que hagan coherentes nuestros estilos de vida y los valores que los sustentan.

Álvaro Rodriguez cmf, misionero en Zhomba (Zimbabwe), nos cuenta cómo entiende él en su contexto lo que significa ‘tender la mano al pobre’:

 

 

 

 

Así mismo, José Antonio Benítez cmf, también destaca un fragmento del Mensaje del Papa con motivo de esta jornada:

 

 

 

 

 

#JornadaMundialDeLosPobres

Mensaje del Papa Francisco por la Jornada Mundial de los Pobres 2020

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